¿Hay algún tipo de acto con el que van a celebrar los 100 años?
Durante todo este año se llevarán a cabo diferentes actos y celebraciones en todos los países del mundo donde estamos presentes. La celebración de los cien años tendrá lugar el próximo junio en Milán donde inauguraremos una exposición sobre los cien años de la marca en La Triennale de Milán además de un desfile de ambas marcas Ermenegildo Zegna y Z Zegna.
Han sacado para este centenario algunos artículos conmemorativos como plumas, gemelos...
Los artículos conmemorativos de edición limitada que hemos lanzado para el centenario expresan de forma precisa el estilo de Ermenegildo Zegna, a la vez que mantienen el espíritu de las marcas con las que hemos estrechamente colaborado. El reloj junto a Girard Perregaux, rinde homenaje a los orígenes del grupo, ya que mi bisabuelo Angelo Zegna, era relojero de profesión.
Ermenegildo Zegna, mi abuelo, fundador de la compañía en 1910, siempre realizaba precisas anotaciones a mano de la composición de todos los tejidos y de todos los pedidos de los clientes. Estas anotaciones siempre las realizaba con una pluma estilográfica y, por este motivo, nos asociamos con OMAS, los especialistas en instrumentos de escritura, para crear una pluma conmemorativa de Edición Limitada en homenaje a nuestro Centenario.
Como parte esencial de la elegancia masculina, se trata de unas piezas duraderas que establecen un vínculo entre los protagonistas del pasado, el presente y el futuro: una reverencia a los fundadores y testimonio de su belleza para las generaciones venideras.
¿En qué momento se encuentra la empresa a nivel financiero?.
El tsunami financiero que ha sacudido la economía mundial en la segunda mitad de 2008 ha dado lugar a un crecimiento más suave del esperado, aunque nuestro crecimiento ha estado en línea con las marcas más dinámicas del sector del lujo.
A pesar del entorno económico mundial, creo que es posible que asistamos a un repunte a principios de 2010, y por ello, nuestro compromiso es aún mayor para mantener y reforzar nuestra participación en el mercado de moda masculina de lujo mediante fuertes inversiones. Aunque es seguro que la ralentización económica actual afectará a nuestro balance final de 2009, creo firmemente que estamos en el momento oportuno para aprovechar las oportunidades y cuando esta crisis termine –y nadie puede decir con certeza cuándo ocurrirá– nosotros saldremos vencedores.
Y a nivel de diseño. ¿nos puede hablar un poco sobre el estilo de la casa?
La sastrería de Ermenegildo Zegna se construyó sobre pilares clave que siguen siendo fundamentales hoy: sastrería contemporánea y precisa, excelencia de los tejidos, construcción de alta tecnología todo ello con un estilo atemporal. Desde la segunda mitad de los sesenta, la sastrería Zegna ha encarnado la transformación de esta nueva generación de hombres que quieren vestirse con elegancia.
En 1968 en Ermenegildo Zegna se propusieron por primera vez las colecciones Prêt à Porter, diseñadas para satisfacer las necesidades cambiantes de los hombres, haciendo eco de la actualidad del momento. La línea se construyó para responder la nueva demanda de un guardarropa no tradicional, elegante y cómodo, con colores, diseños no vistos antes y detalles preciosos, que previo a esta época, eran exclusivos de sastres especialistas.
Como intérprete del estilo, Zegna siempre es personal y discreto, no es muy llamativo pero con un complejo conocimiento de tejidos, cortes y detalles.
En cuanto al “hijo” Z de Zegna: dejó NY por Milán. ¿Cuál es el estado vital de la firma?
Z Zegna encarna el estilo y personalidad de un hombre contemporáneo y actual que se preocupa por la moda. Milán es nuestra casa y la ciudad de la moda por excelencia para una marca como Z Zegna. Hacemos un producto que sigue siendo una marca por la que apostamos fuertemente para satisfacer al consumidor más joven.
¿Qué significa ser una marca de lujo global en este siglo XXI?
No perder la visión con la que nació la empresa. Seguimos teniendo en cuenta los principios que dictó la primera generación y hemos mantenido a la familia unida. Para mí es un honor estar en una empresa con tanta historia y también una doble responsabilidad, porque hay que saber, ya no mantenerse si no subir.
¿Qué papel han desarrollado las 3 fragancias que han lanzado ustedes al mercado?
Las fragancias construyen, Ermenegildo Zegna, como la marca masculina por excelencia, a la vez que amplían y diversifican el target de los consumidores en otro segmento de mercado.
¿Cómo se puede mantener el espíritu familiar en una firma internacional que compite con todas las otras firmas de marcado acento financiero?
La familia le da a la marca un valor añadido. Por mi parte, el trabajo más duro que tengo es más motivar al equipo que controlarlo. El espíritu de la familia, de la marca, tiene que encontrarse en el equipo, que tienen que sentirse parte de algo,
Toda su familia han sido unos visionarios en el tema de la ecología cuando era un aspecto que todavía no estaba de moda, ¿no?
Sin duda mi abuelo con 20 años se adelantó a los tiempos. Fue un visionario y dentro de la empresa ya hay un departamento que se encarga de todo ello. Hoy en día para el consumidor, la cultura medioambiental es un arma de marketing. Nosotros lo vemos como un valor añadido para la marca.
De entre todas las materias naturales que su firma cuida, produce y mima, ¿cuál es su favorita y por qué?
Nuestra fábrica de lana creado en 1910, ha sido la columna vertebral del éxito de la compañía y es célebre internacionalmente por fabricar los tejidos más finos del mundo.
Entre ellos la lana, el cashmere, el mohair o la vicuña…a los que desde 1963 Ermenegildo Zegna premia cada año entregando Trofeos para las mejores producciones de materias primas.
En 2010, para marcar cien años en la historia del tejido, se ha creado el batidor de récords “Centennial Vellus Aureum“. Los tres vellones más meritorios de cada edición del “Vellus Aureum Trophy “(Vellocino de Oro), han sido recogidos por el Lanificio Zegna. Se ha conseguido un nuevo récord sin precedentes en finura de lana: 11, 1 micrones, un récord inimaginable anteriormente.
Díganos a su parecer cual es la imagen adecuada de un dandy, de un trabajador de oficina y de un hombre contemporáneo que sale a un acto social.
Cada hombre dentro de las diferentes colecciones puede encontrar el estilo que mejor refleje su personalidad y momento del día en el que se encuentre. El traje forma parte del guardarropa del hombre elegante y contemporáneo por excelencia por lo que situaciones formales se refiera, pero todo dependerá de la profesión que ejerza y de sus compromisos sociales.
¿Le costó en su día a una casa tan clásica como Zegna dar el salto para desfilar en Nueva York con su ‘hija’ pequeña, la línea ‘Z’?
Buena observación. La verdad es que estaba todo muy pensado y medido y, como queríamos dar a conocer esta nueva opción de vestir, bajo nuestra protección pero siendo un concepto de estilo diferente, pensamos que el escaparate de Nueva York era el más apropiado. Aquí están todos los ojos, los grandes intereses, la prensa, el público, el turista global...y después de experimentarlo decidimos volver a nuestros cuarteles porque Milán es nuestra casa y no hay que olvidar que seguimos siendo un clan muy familiar.
Parece que su diseñador, Alessandro Sartori, les ha traído suerte.
Alessandro lo está haciendo fenomenal al frente de la creatividad artística de la línea ‘Z’ de Zegna; es un diseñador muy culto, con referencias claras e ideas muy bien asentadas de lo que quiere esta casa.
Qué lejos le quedan los inicios de su marca, ¿no?
Mi bisabuelo Angelo empezó con los relojes y luego se fue especializando en los tejidos de gran calidad. Ambos terrenos implican una gran precisión: el reloj tiene que ver con el tiempo y el telar con el requerimiento de la tela.
¿Recuerda cuáles fueron sus primeros estímulos en el trabajo?
Perfectamente. Yo soñaba con alcanzar a los ingleses, que estaban en el top de los tejidos de calidad, el objetivo era crear ropa con la materia prima más selecta, con los diseños italianos y una marca real. Después de unas cuantas décadas podemos decir, sin duda, que la casa Zegna está en los niveles más altos de calidad, por encima de muchos.
¿Cuál es su estrategia de crecimiento en España?
Queremos fortalecer nuestra presencia con tiendas en propiedad o de control directo, como los córners que tenemos en El Corte Inglés y que tanto éxito tienen. También proyectamos nuevos productos en la categoría de artículos de piel, accesorios, zapatos o en línea más de moda sport, que es la que más crece, curiosamente, junto a la línea a medida.
¿No resulta paradójico?
Los tiempos cambian y demandan nuevas maneras de vivir, nuevas situaciones, y en este punto hay dos sectores de público muy diferenciados, pero igual de exigentes en sus puntos de vista. Por un lado, el hombre pide prendas para disfrutar en el ocio, en su relax, en su calidad de vida, y luego está otro tipo de público, que quiere distinguirse de la masa con ropa a medida y piezas de calidades exquisitas.
Representa la cuarta generación familiar. ¿Cuál es el secreto de Ermenegildo Zegna?
Como empresa familiar, el éxito reside en resolver las cosas importantes desde la unidad y el respeto a los miembros de la empresa. Yo, como consejero delegado, y mi primo, como presidente, la manejamos como si fuera una firma cotizada. Es la disciplina con la que llevamos la gestión. Se trata de añadir valor a los accionistas, primando los valores de marca y de familia. El hecho de que sea familiar es un plus para mí. Piense que, en un mundo globalizado, se están perdiendo estas características y cada vez quedan menos marcas con la identidad de la nuestra.
¿Nos puede decir una máxima que usted aplique en su trabajo diario?
Continuar una saga familiar e industrial es lo que mantiene vigente a una marca como la nuestra, llena de personalidad y valores sólidos, que trascienden en el tiempo.
Todo este imperio de diseño de calidad tiene su pieza angular en lo que llaman ellos el “Lanificio Zegna”, una fábrica de lana, creada en 1910, que ha sido la columna vertebral del éxito de la compañía y es célebre internacionalmente por fabricar los tejidos más finos del mundo. Cuatro generaciones de la familia Zegna han liderado el éxito en tejidos, a través de la innovación y un equilibrio cuidadoso entre ciencia y naturaleza, artesanía y tecnología.
En la actualidad, el Lanificio Zegna contrata a 450 personas y produce alrededor de 2 millones de metros de tejido al año, la mayoría de la cual se produce exclusivamente para las colecciones de Ermenegildo Zegna. Entre sus clientes se incluyen también las mejores marcas de confección Prêt à Porter del mundo, los mejores diseñadores y Marcas, así como los más diestros sastres de todo el mundo. Ermenegildo Zegna lleva a cabo todo el proceso de producción, desde la selección de la materia prima hasta el acabado. El compromiso por la calidad y la utilización de tecnología moderna para respaldar el trabajo manual de los artesanos, es la tradición viviente que enlaza el pasado, el presente y el futuro.